jueves, 24 de noviembre de 2011
viernes, 18 de noviembre de 2011
jueves, 10 de noviembre de 2011
Con el permiso del Doctor Borea reproduciré su excelente artículo titulado:Ollanta Humala y la reforma constitucional
Buena noche conciudadanos. En Agosto del año 1996,el suscrito, por voluntad propia se acerco al Foro Democrático, donde se habían reunido un grupo de peruanos para realizar la recolección de firmas para intentar se lleve a cabo un referéndum y así evitar la tercera ilegal reelección que buscaba el fujimontesinismo que estaba en el poder, en ese momento, aquel movimiento cívico representaba una corriente inédita en lo político, y estaba liderada por el Doctor Alberto Borea Odria, acompañado por personajes como el Doctor Fernando de la Flor, el Ingeniero Juan Sheput Moore, el sociólogo Julio Cloter, y algunos más que no recuerdo en este momento, quienes tuvieron el coraje de enfrentarse a la mafia que quería perpetuarse en el poder por 30 años, mientras la gran mayoría de peruanos silbaba mirando hacia arriba. Estoy haciendo esta introducción a mi comentario para luego con el permiso del amigo Borea, reproducir su excelente artículo publicado en el diario La Primera hace dos días; Pienso que los que ya nos enfrentamos a la mafia ahora deberíamos unirnos nuevamente y apoyar toda iniciativa como la que el amigo Tito Borea nos hace llegar en su artículo que a continuación lo reproduzco:
Ollanta Humala y la reforma constitucional
"...En reciente entrevista, el Presidente que fue electo para realizar un cambio en el tema de la distribución social y de la recuperación ética del país, ha señalado que no insistirá él, por ahora, con el tema de la reforma constitucional.
Esto es contradictorio con su mensaje de todo el período preelectoral, incluido el de la segunda vuelta, donde muchos peruanos lo apoyamos precisamente porque anunciaba que no se continuaría con esa cínica convivencia del poder en democracia, con las formas y las órdenes impuestas por una dictadura a la que dice haber combatido, aunque no fuera sino sólo en el 2000, luego de 8 años de iniciada la batalla por la sociedad civil y por los valientes militares del 13 de noviembre.
Hay que recordarle, por si quiere parecerse a él, que Alan García también prometió que acabaríamos con ese texto que no dice bien de la dignidad de los peruanos y que, con el cuento de “mejor esperamos para no discutir”, aunado a la peor interpretación del espacio tiempo histórico ensayado para claudicar con la inmundicia, dejó pasar sus cinco años en el poder sin cumplir con su promesa. Anhelamos que no le pase lo mismo al Presidente Humala y que le ahorremos al Perú una nueva desilusión.
Pero el hecho que el Presidente no plantee la reforma, no quiere decir que el tema no se va a tocar. Hay varios millones de peruanos, el 78%, incluso en una encuesta de Apoyo con una pregunta bien sesgada para que se dijese que no debía de producirse un debate constitucional, que cree que debe de haber o una reforma a partir de la Constitución del 79, o una a partir de la “constitución” de 1993, o una Asamblea Constituyente.
Que al sector que se favoreció con el modelo excluyente en lo económico y lo social y liberado de controles políticos que planteó Fujimori le moleste que el tema se oponga a ello, es razonable. Pero una gran porción del país quiere que este tema se arregle.
Que Fujimori y sus secuaces dictaran una “constitución” apoyados en la fuerza no puede, como dijo Jean-Jacques Rousseau obligar a su cumplimiento cuando esa fuerza ha cesado y cuando, además, fue producto de la voluntad de gente que delinquió contra el país. Los peruanos, no nos vamos a quedar cruzados de brazos. Queremos esta vez congruencia entre el dicho del candidato y del juramento presidencial.
Hoy más que nunca es preciso enseñar cuál es el camino y esperar que el Presidente Humala, así como se ha dejado envolver por los cantos de sirena de quienes en muy poco estimaron la democracia, se vuelva a sentir atraído por los clamores de ese país que lo eligió y que pide, aunque no sea riqueza, por lo menos una estructura jurídica y política que lo incluya y que se produzca de una vez para siempre, la cancelación de los vestigios de ese régimen detestable...".
Recordemos siempre que unidos lo podemos todo. Un abrazo.
Ollanta Humala y la reforma constitucional
"...En reciente entrevista, el Presidente que fue electo para realizar un cambio en el tema de la distribución social y de la recuperación ética del país, ha señalado que no insistirá él, por ahora, con el tema de la reforma constitucional.
Esto es contradictorio con su mensaje de todo el período preelectoral, incluido el de la segunda vuelta, donde muchos peruanos lo apoyamos precisamente porque anunciaba que no se continuaría con esa cínica convivencia del poder en democracia, con las formas y las órdenes impuestas por una dictadura a la que dice haber combatido, aunque no fuera sino sólo en el 2000, luego de 8 años de iniciada la batalla por la sociedad civil y por los valientes militares del 13 de noviembre.
Hay que recordarle, por si quiere parecerse a él, que Alan García también prometió que acabaríamos con ese texto que no dice bien de la dignidad de los peruanos y que, con el cuento de “mejor esperamos para no discutir”, aunado a la peor interpretación del espacio tiempo histórico ensayado para claudicar con la inmundicia, dejó pasar sus cinco años en el poder sin cumplir con su promesa. Anhelamos que no le pase lo mismo al Presidente Humala y que le ahorremos al Perú una nueva desilusión.
Pero el hecho que el Presidente no plantee la reforma, no quiere decir que el tema no se va a tocar. Hay varios millones de peruanos, el 78%, incluso en una encuesta de Apoyo con una pregunta bien sesgada para que se dijese que no debía de producirse un debate constitucional, que cree que debe de haber o una reforma a partir de la Constitución del 79, o una a partir de la “constitución” de 1993, o una Asamblea Constituyente.
Que al sector que se favoreció con el modelo excluyente en lo económico y lo social y liberado de controles políticos que planteó Fujimori le moleste que el tema se oponga a ello, es razonable. Pero una gran porción del país quiere que este tema se arregle.
Que Fujimori y sus secuaces dictaran una “constitución” apoyados en la fuerza no puede, como dijo Jean-Jacques Rousseau obligar a su cumplimiento cuando esa fuerza ha cesado y cuando, además, fue producto de la voluntad de gente que delinquió contra el país. Los peruanos, no nos vamos a quedar cruzados de brazos. Queremos esta vez congruencia entre el dicho del candidato y del juramento presidencial.
Hoy más que nunca es preciso enseñar cuál es el camino y esperar que el Presidente Humala, así como se ha dejado envolver por los cantos de sirena de quienes en muy poco estimaron la democracia, se vuelva a sentir atraído por los clamores de ese país que lo eligió y que pide, aunque no sea riqueza, por lo menos una estructura jurídica y política que lo incluya y que se produzca de una vez para siempre, la cancelación de los vestigios de ese régimen detestable...".
Recordemos siempre que unidos lo podemos todo. Un abrazo.
domingo, 6 de noviembre de 2011
viernes, 4 de noviembre de 2011
Con el permiso del ex-ministro Juan Sheput, reproduciré su excelente comentario titulado: Extraño presentimiento
Buena noche conciudadanos. En esta oportunidad agregare a su comentario que el gran titiritero es vladimiro montesinos torres, quien con la ayuda de la CIA filmo a casi todos los políticos,por eso la mayoría de estos últimos obedecen a sus extorsiones.
Extraño presentimiento
"...Hay muchos elementos en común entre Daniel Mora y Rudecindo Vega que van más allá de su filiación partidaria. Como se sabe, ambos están ligados a Perú Posible, ambos han ocupado cargos importantes en el gobierno del presidente Toledo, los dos fueron solicitados por el presidente Ollanta Humala, los dos son ministros de Estado en el actual gobierno y los dos se ejercitan en el debate público hablando de temas controversiales como la amnistía general y los derechos humanos. Pero hay otros elementos coincidentes en estos dos altos funcionarios que están pasando desapercibidos. Uno, que ambos gozan del silencio aprobatorio tanto del premier Lerner como del presidente Humala cuando hablan de derechos humanos, indultos o amnistías. A diferencia de lo sucedido con otros ministros que son desautorizados públicamente cuando declaran incorrectamente (el último fue el canciller Roncagliolo sobre el tema de Estados Unidos), cada vez que se ha pronunciado Daniel Mora o recientemente Rudecindo Vega sobre los temas mencionados, el silencio del premier y del presidente ha servido de marco para instalar en la opinión pública dudas respecto a la real intención del gobierno sobre estos temas. Dos, que ambos han logrado la confluencia de propósitos con Sendero Luminoso y con los fujimoristas en una rara alianza, literalmente, de sangre. El país se perjudica con esta actitud y Perú Posible también. En contra de los principios y políticas defendidos y patrocinados por el gobierno del presidente Alejandro Toledo de pleno respeto por los derechos humanos y de lucha contra la impunidad, el ministro de defensa Daniel Mora y el ministro de Trabajo piden que las organizaciones de la sociedad civil se “vayan a trabajar al VRAE” y que haya una “amnistía general”. No representan en absoluto la posición firme de Perú Posible en estos asuntos, representan en todo caso la posición del gobierno del presidente Humala, en tanto que no hace un claro deslinde con ellos. Perú Posible está comprometido con la gobernabilidad. Y por ello estamos convencidos que una amnistía general sería un gigantesco golpe contra la paz social y una afrenta contra el país. Los criminales que no dudaron en disparar un tiro en la nuca a niños, mujeres y demás inocentes merecen estar en la cárcel, como consecuencia de juicios imparciales y con pleno respeto de sus derechos, los cuáles ellos no respetaron. ¿Qué impulsa a Daniel Mora y a Rudecindo Vega a declarar con tanto entusiasmo sobre temas que no les competen ya que están en el ámbito de la cartera de Justicia? No creo que estén repitiendo el triste papel que durante el gobierno de Alberto Fujimori tuvieron Gilberto Siura como promotor de la amnistía o Anselmo Revilla como descalificador de las víctimas del Grupo Colina. Para esa pregunta en lugar de una respuesta tenemos un extraño presentimiento: que detrás de todo este conjunto de declaraciones desatinadas hay algún promotor, que no tiene escrúpulos en liberar a todos para que así pueda abrazar a uno..."
Siempre recordemos que unidos lo podemos todo. Un abrazo-
Extraño presentimiento
"...Hay muchos elementos en común entre Daniel Mora y Rudecindo Vega que van más allá de su filiación partidaria. Como se sabe, ambos están ligados a Perú Posible, ambos han ocupado cargos importantes en el gobierno del presidente Toledo, los dos fueron solicitados por el presidente Ollanta Humala, los dos son ministros de Estado en el actual gobierno y los dos se ejercitan en el debate público hablando de temas controversiales como la amnistía general y los derechos humanos. Pero hay otros elementos coincidentes en estos dos altos funcionarios que están pasando desapercibidos. Uno, que ambos gozan del silencio aprobatorio tanto del premier Lerner como del presidente Humala cuando hablan de derechos humanos, indultos o amnistías. A diferencia de lo sucedido con otros ministros que son desautorizados públicamente cuando declaran incorrectamente (el último fue el canciller Roncagliolo sobre el tema de Estados Unidos), cada vez que se ha pronunciado Daniel Mora o recientemente Rudecindo Vega sobre los temas mencionados, el silencio del premier y del presidente ha servido de marco para instalar en la opinión pública dudas respecto a la real intención del gobierno sobre estos temas. Dos, que ambos han logrado la confluencia de propósitos con Sendero Luminoso y con los fujimoristas en una rara alianza, literalmente, de sangre. El país se perjudica con esta actitud y Perú Posible también. En contra de los principios y políticas defendidos y patrocinados por el gobierno del presidente Alejandro Toledo de pleno respeto por los derechos humanos y de lucha contra la impunidad, el ministro de defensa Daniel Mora y el ministro de Trabajo piden que las organizaciones de la sociedad civil se “vayan a trabajar al VRAE” y que haya una “amnistía general”. No representan en absoluto la posición firme de Perú Posible en estos asuntos, representan en todo caso la posición del gobierno del presidente Humala, en tanto que no hace un claro deslinde con ellos. Perú Posible está comprometido con la gobernabilidad. Y por ello estamos convencidos que una amnistía general sería un gigantesco golpe contra la paz social y una afrenta contra el país. Los criminales que no dudaron en disparar un tiro en la nuca a niños, mujeres y demás inocentes merecen estar en la cárcel, como consecuencia de juicios imparciales y con pleno respeto de sus derechos, los cuáles ellos no respetaron. ¿Qué impulsa a Daniel Mora y a Rudecindo Vega a declarar con tanto entusiasmo sobre temas que no les competen ya que están en el ámbito de la cartera de Justicia? No creo que estén repitiendo el triste papel que durante el gobierno de Alberto Fujimori tuvieron Gilberto Siura como promotor de la amnistía o Anselmo Revilla como descalificador de las víctimas del Grupo Colina. Para esa pregunta en lugar de una respuesta tenemos un extraño presentimiento: que detrás de todo este conjunto de declaraciones desatinadas hay algún promotor, que no tiene escrúpulos en liberar a todos para que así pueda abrazar a uno..."
Siempre recordemos que unidos lo podemos todo. Un abrazo-
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